jueves, 30 de abril de 2020

PELÍCULA: "EL HOMBRE DE LA CÁMARA" (1929)

La película “El Hombre de la Cámara” está dirigida por Dziga Vertov en el año 1929.

Antes de visionar una película, me gusta saber de antemano algo sobre ella, aunque tampoco mucho para poder disfrutarla. Para ello, siempre trato de visionar su tráiler y de leer su sinopsis para saber un poco qué me voy a encontrar. En este caso, me ha sorprendido lo que he podido leer antes de verla, ya que en FILMAFFINITY se dice que “describe el trascurso de un día en una ciudad rusa mediante cientos de pinceladas fílmicas sobre la vida cotidiana. Podría decirse que se trata de un retrato puntillista en el que sólo la totalidad de los breves retazos permiten percibir la ciudad en su totalidad”. Indagando por otros sitios web, también he descubierto que lo que nos retrata con todas las pinceladas fílmicas que la componen son las calles de Moscú, Kiev y Odessa; y todo ello ayudado de su hermano, el operador Mikhail Kaufman.
Esto me ha ayudado mucho a la hora de entender la película, puesto que considero que sin esta explicación previa no la habría abordado de la misma forma.
Me resulta curioso e interesante que comience mostrándonos al operario con su cámara encima de una cámara que luego se dirige a un teatro, teatro al que empiezan a llegar personas mientras el operario prepara un rollo de película en la cámara.  El operador de cámara (hermano del director) nos va dando ese hilo conductor, yendo de un sitio a otro para así mostrar que está filmando con su cámara la realidad que se nos va mostrando. Nos va mostrando pinceladas de diferentes lugares y situaciones desde diferentes perspectivas y ángulos (lo cual me da sensación de dinamismo), saltando de unas a otras sin aparente relación entre ellas, al menos desde mi punto de vista. Pero lo más curioso es cómo termina, mostrándose de nuevo a esas personas que entraron en el teatro al comienzo de la película, las cuales están visionando la película en cuestión: nos encontramos con una película dentro de la película. Ambos hemos estado viendo prácticamente la misma filmación, muy curioso.
“El hombre de la cámara” muestra fragmentos de la vida cotidiana en la ciudad, por lo que abarca muchos aspectos de la realidad que perfectamente podemos presenciar en nuestra década, aunque con las diferencias lógicas que se desprenden de las mejoras y los avances de las últimas décadas: dormir, despertarse, desplazarse en un medio de transporte o a pie, casarse o divorciarse, cortarse el pelo o afeitarse, coser, trabajar, disfrutar de la playa, etc.
También me ha llamado la atención la continua presencia de los trenes en la película, y quiero pensar que su gran relevancia se debe a su rapidez y la sensación que provoca verlo avanzar desde una cámara, en comparación con la menor velocidad de los coches y los coches de caballos. De hecho, esa velocidad aún se acentúa más en los últimos minutos de la filmación, donde se acelera bastante el ritmo.
Dejo aquí al final un enlace que habla de esta filmación, el cual me ha aportado un poco más de luz tras mi análisis e interpretación de la misma: https://catalogo.artium.eus/book/export/html/7694



jueves, 23 de abril de 2020

SI UNA NOCHE DE INVIERNO UN VIAJERO


La metanarración es la base de esta obra, ya que se centra mucho en hablar de la propia narrativa. De hecho, me llamó la atención cuando ya desde el comienzo nos explica ciertos aspectos sobre su obra en este texto:

“Al igual que el autor, incluso sin tener la menor intención de hablar de sí mismo, y habiendo decidido llamar «yo» al personaje como para substraerlo a la vista, para no tenerlo que nombrar o describir, porque cualquiera otra denominación o atributo lo hubiera definido más que este desnudo pronombre, sin embargo por el solo hecho de escribir «yo» se siente impulsado a poner en este «yo» un poco de sí mismo, de lo que él siente o imagina sentir.”

Además, durante su transcurso se promueve la interacción entre el autor el lector, cortando las historias unas tras otras para comenzar otra diferente un poco después. Sí que he notado que había cierto hilo conductor entre estas historias, al haber un personaje (El Lector) que va leyendo una historia tras otra que van sucediéndose en ese orden por una razón.

Ha sido difícil su lectura porque no es la literatura a la que estamos acostumbrados, y es que estamos acostumbrados a leer una obra con un inicio, un desarrollo y un final en la cual no tengamos que pensar, reflexionar, etc. durante su lectura porque te ofrece linealmente lo que te quiere contar. Pero, el hecho de comenzar varias historias sin ninguna relación aparente entre ellas dentro de la misma obra, me ha resultado un poco complicado. Cuanto más me adentraba en una historia, antes me desencantaba ligeramente al dejarme con la miel en los labios y deber adentrarme en la siguiente, intuyendo que tampoco llegaría muy lejos en ella pero dejándome atrapar de nuevo en cada una de ellas una y otra vez. Y el hecho de esa constante referencia al lector, tratando de hacernos partícipes y autores de la obra, le ha dado una gran importancia y relevancia a ese protagonista que no suele estar visible en el resto de obras y que es en realidad quien interacciona directamente con la obra que lee y la hace suya.
He de reconocer que, aunque al principio me abrumé por ser una obra tan diferente a las que leo habitualmente, no me importaría seguir leyendo obras de este tipo porque aportan otra visión y dan mucho que pensar. 

jueves, 9 de abril de 2020

NARRATIVA, PARTICIPACIÓN Y PODER


Lo primero que voy a hacer en algunas entradas de mi blog, de aquí en adelante, es hacer un pequeño resumen de lo que he aprendido sobre cada temática. Y, tras ese resumen que me sirve para centralizar en mi blog lo que voy aprendiendo, pasaré a reflexionar sobre ello. De esta manera, abarco aprendizaje y reflexión en una misma plataforma.

Con la llegada de la web 2.0 en el año 2004 surgieron muchas teorías a favor de las tecnologías como favorecedoras de una mayor democracia, produciéndose un empoderamiento comunicacional del ciudadano, desarrollándose la CULTURA DE LA PARTICIPACIÓN gracias a las tecnologías digitales. Henry Jenkins (2008) considera la Cultura de la Participación como una cultura que ensalza el rol de los participantes.

Pero no era tan democrático como pensábamos ni había tanto empoderamiento como nos habían hecho creer. Así, esa NARRATIVA, ese relato de empoderamiento y descentralización, se empieza a resquebrajar hace varios años, puesto que las personas poderosas son las que realmente manejan los relatos en las redes. En definitiva, como se afirma en el libro ¡Sonríe, te están puntuando! Narrativa digital interactiva en la era de Black Mirror, las narrativas digitales promueven la participación de la ciudadanía, lo que nos proporcionaría más democracia si no fuera porque dichos relatos son controlados por el poder. De hecho, los relatos de los grupos dominantes tienen más poder de influencia que los demás.

De esta manera, empieza una CONTRANARRATIVA más pesimista ante el mundo digital y ante sus verdaderas posibilidades para empoderar a la ciudadanía.
Y para que haya una verdadera participación y empoderamiento digital en los medios, debemos tener en cuenta las 7 LEYES DE LA PARTICIPACIÓN:
(1) Neobroadcasting, (2) Tecnología, (3) Ecosistema, (4) Gramática, (5) Cartografía, (6) Interoperabilidad y (7) Evolución.

Tras esta clase, me pregunto... ¿cuánto tiempo tardamos en darnos cuenta de esa falsa participación? Algunos han tardado más y otros menos, incluso habrá gente que aún no se haya dado cuenta. Francamente, nunca me había parado a pensar detenidamente en ello como hasta ahora, por lo que creo que esto mismo puede haberle pasado a muchas personas. Si no nos paramos a reflexionar sobre algo, lo que hacemos es dejarnos llevar por lo que escuchamos, leemos,... y eso nos perjudica. A partir de ahora espero ser más crítica ante la falsa participación, reflexionando ante ese supuesto empoderamiento que tenemos y que nos quieren hacer creer desde el poder. 
Nos creemos más visibles, con mayor protagonismo, voz y voto, cuando en realidad nuestros relatos se pierden entre otros miles, de entre los que destacan aquellos procedentes de personas influyentes a los que nunca alcanzaremos. Nos venden un mundo donde todos somos iguales y donde todos podemos participar, pero en realidad las voces que se alzan entre la multitud son siempre las mismas: las de los grupos dominantes.
Es una lástima que se desaproveche la oportunidad de que todos participemos de verdad, porque podría ser muy interesante y podría beneficiarnos a todos. Pero seguimos anclados en el pasado, solo que utilizando aparatos tecnológicos cada vez más modernos que siguen dejándonos en nuestra línea de salida inicial, aunque los que se encuentran más arriba se empeñen en vendernos la idea de que todos participamos y somos escuchados por igual.

ANÁLISIS DEL RELATO DIGITAL: MALDITO CONFINAMIENTO

Una de las inspiraciones del proyecto es el cuadro de Paul Gaugin "¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿Adónde vamos?" (1897, Bo...